(..) a estas alturas he buceado tanto en las profundidades de la vida, que preferiría cualquier cosa antes que tener que conformarme con una existencia sin emociones.
Everett Ruess Soy
la niña de las emociones incontroladas, como me dice un amigo, busco a cada paso algo que me haga sentir en todo el cuerpo que estoy viva, que mi caminar merece la pena, alimento mi alma que clama vida a borbotones… y caminando… escalando… simplemente andando rodeada de la belleza de un sitio increíble como es la pedriza, o acompañada de una persona realmente especial como es pablo, es imposible que mi alma no se sienta alimentada por todas esas experiencias.

Quien me conoce sabe que hablo poco, pero siento mucho, y mi vida, como bien sabe algunos esta dando demasiado vueltas, y no eran realmente buenas, por esa razón necesito aún mas vida en mis venas que contrarresten las batallas luchadas a diario. Necesitaba reencontrarme conmigo misma, con la roca, con la pedri, con la vida en general. Y lo hice.
Realmente no se que tiene el artifo que me vuelve loca… todavía no logro entender como tan poco me da tanto. Todo comienza con una pateada curiosa, que por una extraña razón me desperté con ganas de comerme el mundo, es lo q tiene dormir en la pedri, y comenzamos nuestros pasos con unas ganas increíbles, simplemente con la sensación de querer andar, dando igual donde llegar, dando igual que nos perdiéramos, que diéramos el doble de vuelta, que hiciéramos mas zzzzzzzz que yo que sé, dando igual la alergia, las horas, las cuestas… simplemente andando por el gusto de saber que te mueves….INCREIBLE!!!!

Y llegamos entre risas y gritos del hombre makina, flipando con lo impresionante que es el puente de los pollos… diossss!!!! Me dolían los riñones ya antes de empezar… Mezcla de sensaciones…. Dolor… miedo… cansancio.. y estar colgada como un chorizo… esas eran las sensaciones primordiales que tenia a medida que iba encaramándome… pero es curioso como esas son las mas externas, deseando querer terminar y mirando las chapas que te quedan con ansia, pero una vez que vuelves a la tierra… una sonrisa te tapa la boca… cierras los ojos respirando y sintiendo como en este cuerpecito millones de sensaciones van chocando con las paredes de mi cuerpo intentando salir pero mi piel no les deja… las quiero para siempre ahí, dentro de mi, para recordarlas cuando se me olvide lo que es sentirse viva, las quiero ahí para siempre, para jugar con ellas en las noches interminables en las que las pesadillas no me dejan dormir… las quiero ahí para recordarte, para recordar que puedo sentirme únida al mundo y a las personas igualmente, que hay con personas que comparto vida, sensaciones, y momentos inolvidables. Y una de esas personas imprescindibles, eres tú.
Gracias al mundo, por estar ahí fuera….