jueves, 25 de marzo de 2010

Aqui y ahora....

(foto de Vlady,y la debajo soy yo :-))

Una respiración profunda…. Frio, cierras los ojos y los abres como si fuera esa la señal que das a tu cuerpo para que empiece a funcionar. Mano derecha, crak, el piolo se clava con fuerza haciendo crujir el hielo, mano izquierda, crak, respiración profunda de nuevo, y tus pies dejan de estar en horizontal para empezar a escalar el hielo, tensión, los músculos del cuerpo se manifiestan, sientes cada de uno de ellos; respiración, crak, crak, y los piolets vuelven a crear ese sonido que te dice que todo va bien…. Patada, patada, y a medida que te vas alejando del suelo, sientes como te vas acercando mas a tus sueños, crak, crak, y una mezcla de tensión, miedo, y satisfacción hace que tu motor ande a altas revoluciones. No piensas, solo sientes, los músculos de las piernas como se tensan, como tus gemelos dicen a tu cabeza que baje el talón, sientes como tus manos agarran con fuerza los piolos, miras el hielo como queriendo leer cada centímetro y vas subiendo con una naturalizad que hasta a ti te sorprende. Respiras, la tensión se disipa, tus manos sienten el frio del hielo, el cansancio, vamos… vamos…. Un poco más…. Y sigues, respirando, sintiendo, soñando, viviendo… y sigues… y sigues… hasta que cierras los ojos frente a la reunión con una sonrisa en la cara y el cuerpo lleno de escalofríos, y lo sientes… esta ahí dentro, y sientes la vida como recorre todo este cuerpo y no deja ni un centímetro… abres los ojos… y sonríes… ESTOY AQUI.

viernes, 19 de febrero de 2010

No lo somos...


Todo, todo desaparece… cierras los ojos y lo ves, ahí esta, dentro de ti, solo tienes que cerrar las puertas al exterior un segundo para que se abran dentro de ti, con todo su color, con todas sus aristas, con todas sus variaciones de nivel, con la nieve cubriendo sus cumbres, eso les hace todavía aun más bellas, con toda esa agresividad fingida, con todo ese frio, que solo unos centímetros mas abajo late un corazón que siente, a pesar de su pétrea coraza. Y piensas, que tu naturaleza no es tan distinta si en realidad lo puedes sentir tan adentro, tu piel, a veces tan dura, pero q no te impide sentir los roces ajenos, y que a veces en silencio los deseas. Y tu corazón… quien no llego a sentir el alma de una montaña y se quedó enamorado eternamente de ese sentimiento, ya no de su tacto, ni de sus aristas, sino de ese escalofrío que sintió en la cima, o escalando sus paredes, ese escalofrío que le separaba del mundo real y le acerca a ese mundo primigenio de los sentidos, ese amor sin interés, sin esperas, ese amor totalmente indescriptible que solo puede explicarse con una tímida lagrima en el borde de los ojos esperando a que explote el cuerpo de sensaciones para poder salir. Si, no somos tan distintas, también hay quien simplemente las miró, y pensó en un montón de piedras, bellas, eso si, pero sin ni siquiera poder intuir, imaginar, lo que realmente se esconde entre sus grietas, entre sus paredes interminables, entre esas lagrimas que congeladas dan un aspecto espectacular a sus laderas. Cierro los ojos, y lo siento… no, no somos tan distintas.

martes, 17 de noviembre de 2009

vividora....

En esta vida hay q probar de todo....para q intentar centrarse cuando mi alma esta sedienta?? no quiero ser escaladora de 7a... quiero ser vividora de 9b....







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sábado, 7 de noviembre de 2009

Leyenda


-¿Y dónde va cada tarde, con la mirada perdida y una sonrisa pétrea en su rostro? ¿A dónde se dirige?

- a las montañas, es lo único que se sabe, y que no vuelve hasta el amanecer.

-¿por qué?

- No lo sé a ciencia cierta, toda vida tiene su leyenda, y de ella se cuenta...

No siempre estuvo sola, no siempre anduvo perdida vagando cuando caía la tarde hacia el bosque, antes, según dicen, no sólo le brillaban los ojos al atardecer como ahora, que parece como si le robaran la vida cada noche, vuelve inerte, fría, desolada, hasta que el sol vuelve a esconderse y algo en ella resurge y brilla como si la vida volviera a correr por sus venas. Hubo un tiempo en el que fue feliz, al menos eso cuentan, vivía con su compañero en la casa de madera que ahora parece tan abandonada. Él era alpinista, un gran montañero, que viajaba en grandes expediciones. En algunas ella le acompañaba, y en otras, esperaba junto a la ventana mirando a las montañas, como si eso la uniera más a él, como si de esa manera pudiera sentir el calor de todos esos abrazos que secretamente y con los ojos cerrados se deberían dar cada noche. Como si el susurrar del viento le dijera cuánto la echaba de menos y cuán grande era el amor que les unía, que eran capaces de hablar con las montañas y ellas mandar el mensaje a la otra parte del mundo, contentas de ser parte de aquello. Todo amor es único, todo amor es intenso, dolorosamente intenso, y más cuando el tiempo y un grito sordo y triste te despierta una noche con la certeza, la dolorosa certeza, de que no volverá. Un llanto desgarrador ahogó el gritar de las montañas, un llanto que enmudeció después, un llanto que apagó esa luz, esos ojos, esa vida que una vez pareció brillar en su piel.

Cuentan que una noche no pudo más, desesperada corrió hacia el bosque, se dirigió llorando a las montañas, agonizante, corrió y corrió hasta que no pudo más, y a la falda de la montaña cayó herida, destrozada. Y suplicó, suplicó con palabras desgarradoras a esas paredes inmensas que se erguían desafiantes ante ella, golpeó, gritó, arañó intentando subir por ellas, deseando, implorando que le llevaran ante él de nuevo. Cayó exhausta, agotada perdió el sentido, y soñó con él, un sueño tan real que pudo atrapar todo su olor con sus manos, pudo acariciarle por debajo de la piel hasta llegar a su alma, que le susurraba que la había echado de menos. Sus labios volvieron a sentir su sabor, que jugaban a encontrar los límites de su cuerpo, un sueño tan real, que cuando despertó, se le quebró el corazón de nuevo. Destrozada, juró que volvería.

Lo más extraño de esta historia, es que más de uno intentó seguirla en sus paseos nocturnos, y todos parecían perderse sin llegar a ver a dónde se dirigía, todos, menos uno, al cual toman por loco, y él mismo duda si lo que creyó ver esa noche era real o fruto del ensueño.

Se escondió sigiloso a ver cómo se acercaba a la montaña, con la mirada despierta y una sonrisa en la boca, ella se diría a la base de la pared, como si algo o alguien la estuviera esperando, se sentó lentamente, se arrecostó todo lo pegada a la roca que pudo, y sufriendo, cerro los ojos. Parecía que el sueño le había robado el alma, brillaba cual estrella, y entonces sucedió. Su piel blanquecina se fue volviendo pétrea poco a poco, como si la blanca caliza fuera devorando cada centímetro de su cuerpo, el brillo de su piel se hizo intenso antes de apagarse y fusionarte finalmente con la roca, y más tarde devorada por la montaña. No había nada ya, donde antes yacía ella, no había nada…

Nell


martes, 27 de octubre de 2009

"Compartiendo vida"


La pereza, y el no saber plasmar todos los sentimientos que se arremolinaban en mi hicieron que dejara el blog, no quiero volver al tipo de blog de antes, no tengo nada en contra, pero últimamente me muevo en un mundo de sentimientos que seria imposible de plasmar totalmente con palabras. Cobetilla me regalo una moleskiner, tiene poco glamur ir de viaje con un cuadernillo del diablo de tazmania, asiq buscaba sin parar algo q me llamara. Cuando me la enseño…. Bufff…. Como los grandes… iba a tener una libreta de viaje!!! Y la empecé con el viaje a Levante… INCREIBLE.


“Despertar con el día y ver el sol asomarse tímidamente entre las nubes, ver un color diferente que te dibuja una sonrisa, vislumbrar como la vida sigue su curso totalmente ajena a ti, y sentir que no eres nada imprescindible, y curiosamente, sentirte bien por ello, porque eres una pieza mas, que con vida propia se mueve, hace y deshace. Y darte cuenta que tienes el poder de ser feliz… todo eso… solo en tus manos.”


“Que mezcla de extrañas sensaciones, un ansia de subir, ganas de aprender, de andar, de bailar, de superarse, y a la vez un miedo que a veces te paraliza y te impide disfrutar y vivir la via. No sé que es lo que hace que me encuerde cada vez, no sé que es lo que me impide quedarme alejada de la roca y volver a esa continua lucha conmigo misma. Esa es mi motivación, conseguir vencer y vivir el mundo de sensaciones que me ofrece este dulce baile que es la escalada………. El camino a la cima es como el camino hacia uno mismo, una ruta en solitario..”


“COMPARTIENDO VIDA”

“A veces ese perro rabioso que intenta amargarme la vida sale sin control cuando mis defensas están bajas. A veces no me doy cuenta, o cuando lo hago, ya estoy en el suelo a su merced, cuanto cuesta levantarse entonces. Pero es curioso como la vida te esconde sorpresas en los sitios mas insospechados, y cuando menos te lo esperas…

Ayer bucee por primera vez… es realmente increíble el mundo que se esconde ahí abajo, la cantidad de colores, de vida, de armonía, era presa de la incredulidad y mero espectador deseando formar parte de todo ese mundo INCREIBLE. Una sensación bellísima recorría mi cuerpo… una sensación llena de vida…”


Gracias……por creer…


lunes, 25 de mayo de 2009

siddhartha


"Sí, puedo amar una piedra, Govinda, así como un árbol y hasta un pedazo de corteza. Son cosas, y las cosas pueden ser amadas. En cambio soy incapaz de amar las palabras. Por eso las doctrinas nada significan para mí; no tienen dureza, ni blandura, ni colores, ni cantos, ni aroma, ni sabor: no tienen más que palabras. Tal vez sea esto mismo lo que te impide encontrar la paz; tal vez sea todo este exceso de palabras. Pues también liberación y virtud, también samsara y nirvana son simples palabras, Govinda. No hay objeto alguno que sea el nirvana; sólo existe la palabra nirvana... Y hablando francamente, las ideas tampoco me importan demasiado. Más me interesan las cosas..."


Siddhartha (hermann hesse)

jueves, 14 de mayo de 2009

Emociones....


(..) a estas alturas he buceado tanto en las profundidades de la vida, que preferiría cualquier cosa antes que tener que conformarme con una existencia sin emociones.

Everett Ruess




Soy la niña de las emociones incontroladas, como me dice un amigo, busco a cada paso algo que me haga sentir en todo el cuerpo que estoy viva, que mi caminar merece la pena, alimento mi alma que clama vida a borbotones… y caminando… escalando… simplemente andando rodeada de la belleza de un sitio increíble como es la pedriza, o acompañada de una persona realmente especial como es pablo, es imposible que mi alma no se sienta alimentada por todas esas experiencias.


Quien me conoce sabe que hablo poco, pero siento mucho, y mi vida, como bien sabe algunos esta dando demasiado vueltas, y no eran realmente buenas, por esa razón necesito aún mas vida en mis venas que contrarresten las batallas luchadas a diario. Necesitaba reencontrarme conmigo misma, con la roca, con la pedri, con la vida en general. Y lo hice.
Realmente no se que tiene el artifo que me vuelve loca… todavía no logro entender como tan poco me da tanto. Todo comienza con una pateada curiosa, que por una extraña razón me desperté con ganas de comerme el mundo, es lo q tiene dormir en la pedri, y comenzamos nuestros pasos con unas ganas increíbles, simplemente con la sensación de querer andar, dando igual donde llegar, dando igual que nos perdiéramos, que diéramos el doble de vuelta, que hiciéramos mas zzzzzzzz que yo que sé, dando igual la alergia, las horas, las cuestas… simplemente andando por el gusto de saber que te mueves….INCREIBLE!!!!

Y llegamos entre risas y gritos del hombre makina, flipando con lo impresionante que es el puente de los pollos… diossss!!!! Me dolían los riñones ya antes de empezar… Mezcla de sensaciones…. Dolor… miedo… cansancio.. y estar colgada como un chorizo… esas eran las sensaciones primordiales que tenia a medida que iba encaramándome… pero es curioso como esas son las mas externas, deseando querer terminar y mirando las chapas que te quedan con ansia, pero una vez que vuelves a la tierra… una sonrisa te tapa la boca… cierras los ojos respirando y sintiendo como en este cuerpecito millones de sensaciones van chocando con las paredes de mi cuerpo intentando salir pero mi piel no les deja… las quiero para siempre ahí, dentro de mi, para recordarlas cuando se me olvide lo que es sentirse viva, las quiero ahí para siempre, para jugar con ellas en las noches interminables en las que las pesadillas no me dejan dormir… las quiero ahí para recordarte, para recordar que puedo sentirme únida al mundo y a las personas igualmente, que hay con personas que comparto vida, sensaciones, y momentos inolvidables. Y una de esas personas imprescindibles, eres tú.


Gracias al mundo, por estar ahí fuera….